Autor: Redacción Lima 2019 Lima, 10 de agosto de 2019

HISTÓRICA MEDALLA DE BRONCE DE MARIO BAZÁN PARA EL ATLETISMO PERUANO

El atleta nacional cerró de manera formidable los 3000 metros con obstáculos y levantó al Estadio Atlético, con una conquista inédita en disciplinas de campo y pista.

Mario Bazán

Hace cinco años se le cruzó por la cabeza abandonar intempestivamente el Atletismo. La falta de apoyo, tras una lesión que lo dejó parado cerca de dos años, lo llevó a pensar en otras prioridades. Sin embargo, la contención de su mujer (también atleta) lo hizo resistir y, esta tarde, sintió que valió la pena cuando subió al podio de los 3000 metros con obstáculos, con un Estadio Atlético que lo ovacionó de pie.

El brasileño Altobeli Santos dominó la carrera y se quedó con el oro, sin embargo, Bazán logró remontar en los últimos tres obstáculos y le metió presión al colombiano Carlos Sanmartín (medalla de plata) y al estadounidense Keter Benard, a quien derrotó en la disputa por la medalla de bronce. Hoy, con otra realidad, la imagen victoriosa retumbará en su mente, aún durante muchos años.

“Las siete vueltas y media vine pensando cómo iba a ser el rouge final. Hasta los últimos trescientos íbamos seis en pelea, pero estaba preparado sicológicamente para sufrir las primeras vueltas y sacar el plus para atacar en el momento preciso. Esta sensación de ganar una medalla, en casa, es maravillosa. No sé si repita, que volvamos a correr en estas condiciones tan favorables, por eso la disfruté mucho”, indicó Bazán.

A los 31 años, Bazán alcanzó una presea inédita para las disciplinas de campo y pista en el Perú. A las dos doradas de la Maratón con Gladys Tejeda y Christian Pacheco, así como la plateada de Kimberly García en Marcha, se suma este logro, en el penúltimo día de competencias de los Juegos. Su historia de superación es digna de resaltar.

“Pensé en todo el sacrificio que debí hacer desde octubre del año pasado, lejos de mi casa, entrenando y compitiendo solo en Europa. Sin duda, valió la pena más de 15 años de trabajo, para vivir este momento único, con mi gente apoyándome desde la tribuna. Cuando estuve abajo, nadie me llamó para apoyarme, pero el deporte nos da estas revanchas”, finalizó.

Los Juegos Panamericanos nos entregan un nuevo episodio épico del deporte peruano, que se suma a otras tantas gestas de atletas que se forjan desde el pundonor. La medalla 35 en los Juegos Panamericanos es una realidad.